LA NOCHE DE LAS BANDAS.

 


 

CRÓNICA ESCRITA UDEC RADIO 99.5 F.M

 

Cartagena se encontraba expectante. Caracol Radio, El Universal, La Udece Radio (Radio de la Universidad de Cartagena), entre otros medios, ya habían anunciado la realización del festival “Voces del Jazz” en su décima edición. Esta vez, a manera de homenaje por su gran carrera en el género, el evento estaba dedicado al gran maestro Justo Almario, recordado por su auge en los Estados Unidos junto al maestro Mongo Santamaría. El evento consistía de cinco fechas, del 19 al 23 de septiembre. Pero la que hoy nos reúne al son del trombón, es, por mucho, la más competitiva.

 

La cita era a las seis y media. La fila, tan larga que doblaba la esquina del Claustro de la Merced, entró de manera lenta. Hoy se celebraba la gran final del concurso. Quedaban un total de cinco grupos: Cuántica Latín Jazz, OR Band, Locos Lucas, Tolú Jazz y Geografía Band.

 

Comienza OR Band, con su estilo rápido, dan vida al jazz fusión, su sub género predilecto, siendo una buena inauguración para la velada. Concluyen la tocada y dejan el escenario con un fuerte aplauso a sus espaldas. Los sigue Locos Lucas, oriundos de Bogotá, entregando un performance de jazz rap. En la primera planta se encuentra su fanaticada, conformada por amigos y familia, pero también, la tercera banda de la noche.

 

Un pequeño interludio permite recordar a los variados patrocinadores del evento, demostrando los frutos del arduo trabajo a lo largo de los años. A pesar de todo, en días posteriores uno de los principales organizadores del evento, el profesor de la Universidad de Cartagena y jefe de prensa del IPCC (Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena), Manuel Lozano, reveló que entre sus expectativas para esta décima edición fueron superadas.

 

—“Fue un éxito en la asistencia, no solo creció el número de oyentes, el número de artistas también… son quince agrupaciones de todo el país, fue una convocatoria interesante”

 

Se retoma el evento. Todos vuelven a sus lugares, y con ropas de costura indígena de diversos colores, Cuántica Latín Jazz entra al escenario. Conformado por Iván Silguero (Bajo), Juan Pablo Álvarez (Percusión), Fabio Escobar (Baterista) y Pablo Marriaga (Piano), era el grupo más joven en cuestión de integrantes, pero no por eso, los menos talentosos. Oriundos de Cartagena, pero radicados en Barranquilla, los jóvenes interpretaron “Atrápame si puedes” del maestro Alain Pérez, culminando con un gran solo del pianista.

 

Casi al instante que terminaron de hablar los presentadores (que hacen cortina y apertura entre cada banda), ingresa Geografía Band con su estilo alternativo, variando los ritmos, sonidos propios del porro y de la cumbia. Estudiantes del Instituto Tecnológico de Medellín, su propuesta consistía en deslumbrar al oyente, evitando que el oído se acostumbrara a una sola melodía. Carolina, su cantante, entonó canciones tradicionales del porro, ganando así una ovación única para su voz.  El cierre de la noche, quedó en manos de Tolú Jazz, quienes optaron por un repertorio del jazz colombiano. Culminando, junto a Geografía Band en un cierre autóctono.

 

Pero la noche no había acabado, tras bambalinas se cocina algo más. Dos presentaciones únicas, la primera por parte de la nueva agrupación Orquesta Zetta, una propuesta de la revista homónima, que busca a través de una mezcla “de la música y el periodismo” abarcar una amplia agenda musical. Con saxofones, cinco trompetas, cuatro trombones, tres armonías y cuatro percusiones, esta era su primera presentación, bajo la dirección del ilustre maestro Pacho Fortich.

 

El teatro Adolfo Mejía contempla entonces a Miss Blandine de Soukous-Jazz como segundo acto, una banda con raíces congoleñas y canadienses y que bajo la interpretación de Miss Blandine pone a bailar en la primera planta, en las sillas de la derecha a Geografía y Locos Lucas.

 

Se escucha la champeta en los bafles, Pemba Laka, La Nubecita, El Serrucho y diversos temas cantados por Miss Blandine junto a una coreografía espectacular. Tras bastidores, OR Band, Tolú Jazz y Cuántica Latín Jazz se encuentran ignorando el concierto. Miss Blandine termina un show de nivel mundial y los espectadores dicen en coro “otra, otra, otra”, canta dos canciones más, para luego sí, retirarse con todo el teatro gritando y aplaudiendo. Esta, junto a la ovación del primer puesto, serían las únicas que harían retumbar el recinto.

 

El entorno se oscurece y una luz apunta al atril de los presentadores, el homenajeado hace acto de presencia, el maestro Justo Almario, acompañado del director, Manuel Lozano, para el anuncio de los ganadores. “Gracias a todos por venir esta gran noche” dice el Maestro Justo con una sonrisa en su rostro. El señor Lozano abre un sobre y el teatro se queda en vela. “Primero vamos con la categoría de mejor solo” dice el director del evento, le pasa la hoja con el nombre al maestro, quien lo mira dos veces cegado por la luz;

 

—“Mejor solo, Pablo Marriaga, Cuántica Latín Jazz” —Dice el maestro, mientras Pablo, un chico alto y corpulento, se deshace de la alegría entre lágrimas con sus compañeros. Los aplausos efusivos cesan. Ha llegado lo más importante, el podio de las mejores bandas. El señor Manuel Lozano procede a decir el tercer lugar.

 

—“En esta ocasión hay dos ganadores para tercer puesto; Geografía, y Locos Lucas” — ambos grupos se abrazan incapaces de creerlo, saltan y gritan.

 

—“El segundo lugar, es para Tolú Jazz” continua y otra vez los aplausos se hacen presentes.

 

Era hora del ganador, el maestro Justo es quien asume la tarea. Se genera un silencio en todas partes, como si la ciudad de Cartagena se quedará en vilo de las declaraciones. Tras bastidores Fabio Escobar se relajaba en la decepción, para él no había ni una sola posibilidad de ganar, no tenía fe en sí mismo. Pero el mundo sí.

 

—“El primer lugar, a la mejor banda del festival, es para…” —dice Manuel Lozano.

 

—“Grupo Cuántica” —Y Justo Almario, lo sentencia.

 

Y el teatro Adolfo Mejía enloquece. Los chicos se abrazan en llantos de alegría mientras las más de cien personas les aplauden. Justo Almario se les acerca, los felicita, y les dice unas palabras que Fabio Escobar mantendrá en su cabeza cada vez que dude de sí:

 

—“Dieron un show, que podría escuchar en cualquier lugar de Estados Unidos”.


POR ALVARO GUARDIOLA.

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